Las palabras de agradecimiento que los tatitas del Hogar de Cristo entregaron a los reos del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Antofagasta, simplemente puso como cabros chicos a los internos del recinto penal. Ellos trabajaron más que garzón en Año Nuevo, en la confección de 14 veladores destinados a los abuelitos que forman parte de la Residencia del Adulto Mayor del Hogar de Cristo, gracias a un convenio que la fundación acordó con Gendarmería de Chile. En dos meses los dejaron bien pirulos y barnizaditos. A través del taller de mueblería del Centro de Tratamiento Tamarugal, 16 reclusos quisieron ponerle fin a la marginación social y reparar el daño causado afuera, con este gesto de caridad. Ceremonia En medio de una modesta ceremonia organizada y protagonizada por los mismos reclusos, estuvieron presentes los mandamás del recinto, la asistente social a cargo del proyecto, Denisse Herrera y la directora del Hogar de Cristo, Solange Veloso, quien llevó a los abuelitos a recibir el regalo. "El trabajo que hicieron los muchachos a los adultos mayores del Hogar de Cristo, es doblemente meritorio, ya que, por una parte permite que los internos reparen de una forma sus actos, y por otro lado, beneficia a los abuelitos con estos muebles que le vinieron como anillo al dedo, porque no tenían dónde dejar sus cosas", dijo Veloso. Por otra parte, Denisse Herrera, enfatizó en que "es necesario implementar nuevas estratégicas metodológicas de intervención donde se logre incentivar a los reos en la toma de conciencia sobre los delitos cometidos y el daño mal causado". Noble tarea Este proyecto de Gendarmería de Chile, Centro de Tratamiento Tamarugal y el Hogar de Cristo de Antofagasta, funciona desde el año pasado con la misma metodología: beneficiar con herramientas de apoyo a instituciones de caridad. En el 2009, los reclusos fabricaron y decoraron repisas infantiles para los pequeñitos de distintos jardines infantiles. Y este año, quienes llevan la niñez en su alma, pero con muchos años de ventaja fueron los respetados tatitas que viven en condiciones de pobreza . "Queremos agradecer este notable aporte a las personas que nos regalaron estos muebles. Para nosotros los adultos mayores significa mucho", fueron las palabras de Hernán Cepeda, abuelito beneficiado. Durante la ceremonia de entrega, realizada en el patio de la unidad penal, los reclusos también aprovecharon de mostrar su mejor parte, la artística. Con distintos temas de "Los Jaivas", otros 16 reos pertenecientes a la Academia Musical del recinto, tocaron y cantaron para los asistentes. Iniciativas que desde 2009 son ya una tradición que esperan mantener en el tiempo. |
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