Usted está en : Portada : Crónica Miércoles 7 de septiembre de 2005

La increíble historia de
la Virgen de Ayquina

Mañana exija póster a todo color en la Estrella del Loa

Varias leyendas se han creado alrededor de la Virgen de Guadalupe de Ayquina, la que tiene gran cantidad de fieles.

Cuando quedan pocas horas para la celebración de un nuevo cumpleaños de la Virgen de Guadalupe de Ayquina, ya está todo listo para los festejos. Sin embargo, muchos aún no conocen la increíble historia de esta celebración.

Cuenta la leyenda de una señora que estaba muy enferma la que vivía en la quebrada de Ayquina. Un día mandó a su hijo a buscar un remedio en el campo de Turi, pues sabía de la existencia de una hierba que la curaría. El niño, a poca distancia de allí en el camino se encontró con una señora muy bonita. Esta señora sacó de su manto una hierba y se la dio; después desapareció. El niño tomó la hierba y la llevó a su casa. La madre tomó el remedio y al poco tiempo mejoró, entonces le preguntó qué remedio era lo que le había traído. Contó el niño de la señora que se lo había dado.

La madre relató la historia a sus vecinos y todos fueron con el niño al sitio donde se había encontrado con la señora, porque decían que tenía que ser la Virgen Santísima. El niño indicó el lugar y dijo : “Aquí no más”. Por eso el lugar se llama Ayquina; y al mismo tiempo hicieron una capilla a la Virgen.

 

Historias

 

Otra leyenda cuenta de un niño que pastoreaba los corderos de sus padres en los campos de Ayquina. Un día vino una señora muy bonita y se puso a jugar con el niño. Pero los corderos se le desparramaron por todas partes y se le hizo tarde. Cuando llegó a su casa sus padres lo retaron. Al otro día pasó lo mismo, y todos los días, aunque sus padres lo castigaban, llegaba tarde a su casa, decía que los corderos se le desparramaban y que le hacían andar mucho.

Un día el padre salió al campo detrás del niño para ver qué hacía y vio que su hijo jugaba con un niño que salió de un árbol. Se acercó para retarlo pero de pronto vio a su hijo solo, porque el niñito había desaparecido y no lo volvió a ver. Se extrañó mucho y preguntó a su hijo quién era el niño con quien estaba jugando, pero éste le respondió que no sabía. El hombre se acercó al árbol de donde lo había visto salir y encontró escondida una imagen de la Virgen con el niño. Llegó también la gente de Turi y reconocieron que era la misma imagen de la Virgen de su iglesia que se había perdido por mucho tiempo. Entonces, en andas se la llevaron a su iglesia. Pero cada noche la Virgen volvía al árbol donde la habían encontrado. Al fin la gente de Turi se conformó y allá mismo en el lugar que fue hallada construyeron una capilla, porque sabían que la Virgen quería estar en ese lugar, y es donde ahora está el templo en el pueblo de Ayquina.

 
 
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