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Domingo 14 de noviembre de 2010
Controlan su mina hasta por celular

Tras el accidente en la Mina San José, en agosto pasado, fue una de las pocas faenas mineras que aprobó con cero observación y sanción las más diversas fiscalizaciones.

La Mina Elenita II, ubicada a 1.600 metros sobre el nivel del mar y a 148 kilómetros al noroeste de la Perla del Norte, se levanta hoy como un ejemplo en la pequeña minería no sólo de empuje y tesón, sino que también de producción limpia.

Tanto así, que el secretario ejecutivo regional del Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL), Norman Velásquez, destacó la aplicación de medidas de seguridad del yacimiento y afirmó que se buscará homologar sus procedimientos a las restantes faenas de pequeña minería de la zona.

La mina de cobre, de tipo subterránea y con una producción de 5 mil toneladas mensuales- con una ley de 2,3 como promedio -es una herencia de valor incalculable para los dueños de Minera Quimurco EIRL.

Su gerente general, Luis Céspedes Rojas, recuerda emocionado que fue su padre el visionario que en la década del '60 dio los primeros pasos de la firma, de la que es su hermano Patricio el gerente de mina. Ambos explican con orgullo que hoy cuentan con 34 trabajadores, distribuidos en dos turnos, y cuya seguridad es la prioridad número uno.

Además de contar con todos los implementos y dependencias necesarias, los que le ponen el hombro cuentan con un bakancito refugio, en el nivel 1.440. Este tiene capacidad para 4 personas y mantiene desde ventilación, "zafradas", alimentos, agua y oxígeno hasta platos de comida de la U y Colo-Colo, "para que nadie pelee", dicen.

Pero si bien cuidan la tradición familiar, los hermanos Céspedes saben que para progresar no se pueden quedar atrás con la tecnología.

Es por eso que desde sus oficinas e incluso a través de su cototo celular, Luis sabe hasta si una mosca anda sobrevolando el polvorín; refugio; sector de carga de combustible; cancha de acopio; oficinas; estacionamientos; cocina y comedor. Esos son los 8 puntos, a los que se suman sus camiones, que monitorea mediante un sistema de circuito cerrado de televisión vía internet.

Todo un reality, pero de los buenos, que no busca "sapear", sino prevenir y corregir.